Roque Daltón – Autor destacado del mes

Roque Daltón – Autor destacado del mes

Roque Dalton fue un poeta, ensayista, periodista, activista político e intelectual nacido en San Salvador, El Salvador, en 1935. En Chile comenzó a estudiar el marxismo y cuando retornó a su país se convirtió en un activo propagandista político, afiliado al Partido Comunista de El Salvador (PCS). Algunas de sus obras más importantes son El turno del ofendido (1962), Taberna y otros poemas (1969), Pobrecito poeta que era yo… (1975), Las historias prohibidas del Pulgarcito (1974) o Un libro rojo para Lenin (1986).

Poemas destacados

COMO TÚ

Yo, como tú,

amo el amor, la vida, el dulce encanto

de las cosas, el paisaje

celeste de los días de enero.

 

También mi sangre bulle

y río por los ojos

que han conocido el brote de las lágrimas.

 

Creo que el mundo es bello,

que la poesía es como el pan, de todos.

 

Y que mis venas no terminan en mí

sino en la sangre unánime

de los que luchan por la vida,

el amor,

las cosas,

el paisaje y el pan,

la poesía de todos.

 

EL GRAN DESPECHO

País mío no existes

sólo eres una mala silueta mía

una palabra que le creí al enemigo

 

Antes creía que solamente eras muy chico

que no alcanzabas a tener de una vez

Norte y Sur

pero ahora sé que no existes

y que además parece que nadie te necesita

no se oye hablar a ninguna madre de ti

 

Ello me alegra

porque prueba que me inventé un país

aunque me deba entonces a los manicomios

 

Soy pues un diosecillo a tu costa

 

(Quiero decir: por expatriado yo

tú eres ex patria)

 

EL SER SOCIAL DETERMINA LA CONCIENCIA SOCIAL

Las campanas del otoño hacen difícil la primera nevada.

 

Como si el sacristán fuera el demonio

viejo muñeco de paja puesto a arder para siempre.

 

La tristeza de la tos

y si te descuidas un poco, cariño,

la vida se te vuelve una jornada de Anita la Huerfanita

un solo llanto entre gordos.

 

En todo caso trabajar en un país socialista

y no ganar para comprar bufanda o guantes

hace amar la metafísica fundamental

desear su violín lila para volver

a la playa donde puedes hartarte de flores por el ombligo.

 

Ay es que soy funcionario

del Partido Comunista más chiquito del mundo

uno que tratará de hacer su revolución sin miles de muertitos

porque se arruinarían las posibilidades de la agricultura nacional

con las tumbas.