Gioconda Belli – Autor destacado del mes

Gioconda Belli – Autor destacado del mes

Nacida en 1948 en Managua, Gioconda Belli es una destacada poeta y novelista nicaragüense. Su obra combina compromiso político, temas feministas y exploración del amor y la identidad. Fue militante del Frente Sandinista en su juventud y ha recibido numerosos premios por su literatura en español y traducciones a varios idiomas, consolidándose como una de las voces poéticas más importantes de Centroamérica.

Poemas destacados

AH, NICARAGUA

¡Ah, Nicaragua
vos sos mi hombre
con nombre de mujer!

Me gustás.
Me gustás en toda tu extensión de selva,
de valle y montaña.
Me gusta tu calor y cómo reverbera el sol en tus caminos.
Me gusta tu enorme pecho verde y erizado
donde oigo tronar magma y volcanes.
Me gusta el ruror que repira tu cielo
cuando llueve y empapa.
Me gusta esa manera en que me has poseído,
llenándome de grama, de dolor y de risa
de los pies hasta el pelo.

Estoy enamorada de vos,
perdidamente enamorada
y si te he dejado no es por mucho tiempo,
no es para olvidarme de limas y cadenas,
no es para olvidar lo que no hay que olvidar.

¡Yo estoy con vos, mi Nicaragua
mi hombre
con nombre de mujer.

 

CREACIÓN

La soledad del escritor

La fragua lenta, íngrima, de la palabra

-el pelilgro y sus chispas-

 

El enfrentamiento cotidiano con el cansancio

y las distracciones

-el país que ando siempre colgado en la garganta

con sus campanarios-

 

Soledad del alma que añora ruidos lejanos

y la soledad del escritor

la de siempre

la de a diario

la pantalla encendida ausente y azul como un cielo sin estrellas,

un Universo donde soy la única Diosa posible.

 

HUELLAS

Pronto me marcharé a selvas de humo y de concreto

andaré calles de ciudades hostiles

mi nombre sonará a otro nombre

mi rostro parecerá otro rostro

Por eso aquí, esta tarde

así quiero quedarme

viendo desde lo alto mi rebaño de volcanes azules

dejando que el paisaje se me crezca por dentro

que el lago se me instale en los pulmones

que las nubes se expandan en mi sangre

que me nazcan volcanes en los ojos

que esta visión de mito y epopeya

alimente mis ríos interiores

con los que me sostendré

cuando abra la distancia su profunda frontera.