Poemas recomendados de Panamá

Poemas recomendados de Panamá

La poesía de Panamá es un cruce de culturas, voces y memorias. En sus versos conviven el mar y la ciudad, la historia y lo cotidiano, lo íntimo y lo social. Estas poesías reflejan una identidad diversa y viva, donde la palabra se vuelve puente entre tradiciones y miradas contemporáneas, invitando al lector a descubrir la riqueza y la profundidad de la voz panameña.
Matilde Real de González
Poetisa panameña nacida en Boquete en 1926, es una de las autoras más leídas y premiadas de Panamá y una de las voces femeninas más destacadas de la lírica centroamericana contemporánea.

“Testimonio de amor”

La madre dice:

Si amor mío,

jugaremos al rey y a la reina.

Una campánula amarilla te corona,

el viento azul de la montaña

se te prende como un manto.

Tienes un reino de posibilidades

de ansias que desean crucificarse

para redimir al limonero.

Un ministerio del recuerdo,

mil puertas abiertas,

frescas huellas de 1903.

Y banderas, muchas banderas

en desfile interminable

por campos y ciudades

y tú, pobre hijo mío, esperando

los límpidos zapatos y las sonrisas blancas.

Ricardo Miró

Poeta, novelista y cuentista nacido en la Ciudad de Panamá en 1883, es considerado el gran poeta nacional. Su obra, influida por el modernismo y el neorromanticismo, aborda la patria, los paisajes, la herencia hispana y el amor, con una poesía íntima y sensible que expresa la historia de Panamá.

“Melancolía”

Hoy lo mismo que ayer… Tal vez mañana
recordarás con pena este pasado,
cuando ya esté tu corazón helado
y cuando tengas la cabeza cana.

Y pensar que yo pude, en tu ventana,
ser el galante trovador soñado,
y así como Romeo enamorado
oír cantar la alondra en la mañana…

Tu juventud se va; se va la mía,
y mientras cae lentamente el día
me entretengo en pensar que estás muy lejos;

en que nos hiere idéntica congoja,
y cada tarde azul que se deshoja
nos deja más sombríos y más viejos.

Javier Alvarado

Javier Alvarado es un poeta panameño nacido en 1982, licenciado en Lengua y Literatura Españolas. Ha sido ampliamente premiado y ha llevado su poesía a distintos países. Desde 2001 ha publicado más de una decena de poemarios, consolidándose como una de las voces jóvenes más destacadas de la poesía panameña contemporánea.

“La muerte y su barco”

La muerte regresa a tientas con su barco
Escupe sus negros esclavos, sus piezas de mercadería
Regresa desde los sueños en forma de galeón o de canoa
Es en nosotros que vive con su llanto sumergido

A veces me pregunto a quien llaman mis padres
Desde la senilidad con sus tantas voces;
Por qué se repiten mis abuelos en los mismos hábitos
De hablar con la nada
O de esparcir sus fotografías
En el garabato de la niebla?

Aún no se esconden las cosas presentes y los veo
Jugar con los nietos, que permanecerán cantando para siempre
Cuando hay brea sobre estos puertos
O gaviotas confusas que se posan en los mástiles y en las cuerdas
A diatribar con los gallotes.

No hay más misterios nivelados que observar el mar
Y su llanto sumergido,
Esos dioses gemebundos
Que bostezan despacio o que se llenan la boca con fabulaciones
De foca o de ballena.

Es este miedo a respirar las sales que ya conozco
A visitar esos puertos donde se quedó mi cuerpo de tritón
O de almirante,
Escribir los mismos poemas
Que circularon con las estrellas de la espuma, o recordar
Esa balada que va en la boca de los longorongos
Que gritan sus orgasmos repletos de fiebre;

Vegetar en mi espejo que se vuelve un caracol henchido
O una furia oceánica que se repite como un triste maremoto.

Por eso atestiguo el recolectar con mi caña de pescar estas imágenes.
Estas verdades que tiemblan y se agitan en el fondo
De todas las nadas como peces que resguardan la tranquilidad del aire
O como burbujas secas que se quedan vacilando
En mis manos como medusas.

La muerte me llevará a todos los puertos
E irá doblando mis pantalones y mis restos de equipaje.

Seré más oscuro o luminoso cuando recorra
Las huestes y las epopeyas de otros mares, seré joven o viejo
O quizás oblicuo como todo resplandor que nace.
A veces creo que cada día
La muerte nos prepara para entrar en su barco.