Poemas recomendados de Chile

Poemas recomendados de Chile

La poesía chilena es un territorio de contrastes, donde conviven la intimidad y la historia, la naturaleza y la memoria. Más allá de las voces universalmente conocidas, existen autores que han construido una mirada profunda y singular sobre el mundo, explorando la vida cotidiana, el paso del tiempo y las huellas de la experiencia colectiva.
Jorge Teillier

“Despedida”

Me despido de mi mano
que pudo mostrar el rayo
o la quietud de las piedras
bajo las nieves de antaño.

Para que vuelvan a ser bosques y arenas
me despido del papel blanco y de la tinta azul
de donde surgían ríos perezosos,
cerdos en las calles, molinos vacíos.

Me despido de los amigos
en quienes más he confiado:
los conejos y las polillas,
las nubes harapientas del verano,
mi sombra que solía hablarme en voz baja.

Me despido de las virtudes y de las gracias del planeta:
los fracasados, las cajas de música,
los murciélagos que al atardecer se deshojan
de los bosques de casas de madera.

Me despido de los amigos silenciosos
a los que sólo les importa saber
dónde se puede beber algo de vino
y para los cuales todos los días
no son sino un pretexto
para entonar canciones pasadas de moda.

Me despido de una muchacha
que sin preguntarme si la amaba o no la amaba
caminó conmigo y se acostó conmigo
cualquiera tarde de esas en que las calles se llenan
de humaredas de hojas quemándose en las acequias-

Me despido de una muchacha
cuyo rostro suelo ver en sueños
iluminado por la triste mirada
de trenes que parten bajo la lluvia.

Me despido de la memoria
y me despido de la nostalgia
–la sal y el agua
de mis días sin objeto–

y me despido de estos poemas:
palabras, palabras –un poco de aire
movido por los labios– palabras
para ocultar quizás lo único verdadero:
que respiramos y dejamos de respirar.

Teresa Calderón

“De vuelta en el tiempo”

Para el más Ingenioso de los Hidalgos y a su Seguro Servidor

Al morir Cervantes
Don Quijote se quedó muy solo.

Cuando ya nadie recuerde
qué estuvimos esperando
en tantas idas y venidas por la historia,
irrumpirás entre los frisos del lenguaje

Altisidoras siempre habrá para el que sueña
un mundo más allá del blanco y negro.

Alguien afirma que el oro ya no existe
porque las babas del diablo cubrieron la arena

Estarás presente y la mentira insinuará
que la aurora es un perfil que se diluye.

Entonces odiarás al sol que hizo quebrar
al poderoso imperio de las lágrimas
porque a nadie le eran necesarias.

Pero no todo estará perdido.
Si navegas la luz en Clavileño
aunque la luna o la nieve
pudieran parecerte extrañas,
el secreto es compartido:
has vuelto a La Mancha
a perdonarnos.

Elvira Hernández

“Primavera”

Florecen las tinieblas más que nunca
y donde sea sabemos que es
la única luz

florece todo lo que tiene que florecer
son ciudades premeditadas y
sin salida

florecen una vez más nieves de antaño
para decir en nuestras caras
nada nos hacemos.