Poemas recomendados de Costa Rica

Poemas recomendados de Costa Rica

“A través de las palabras de sus poetas, Costa Rica ha narrado su amor por la biodiversidad, su compromiso con la paz y la sencillez de su vida cotidiana. Prepárate para un viaje literario a través de los versos que celebran la belleza natural y la riqueza cultural de este hermoso país.”
Marco Aguilar

Marco Aguilar fue un poeta costarricense que, junto a Jorge Debravo y Laureano Albán, cofundó el “Círculo de Poetas Turrialbeños” en 1959, movimiento literario que marcó la poesía costarricense de mediados del siglo XX. Su estilo directo y claro refleja los vaivenes y luchas de su pueblo, manteniendo una línea coherente a lo largo de su carrera. A pesar de su contribución significativa a la literatura nacional, su obra ha sido menos reconocida en comparación con otros poetas contemporáneos.

“Amanece”

En lo más negro de la madrugada

un hombre vela, medita, se enfurece;

al fin logra dormirse pero

lo despierta la misma pesadilla.

Hace siglos no para de llover

y la lluvia

tiene la cobardía de las lágrimas.

Hay alguien que despierta desangrándose

de tanta fe,

de tanto estar en paz y enamorado.

Pero otro se decide,

abre todas las puertas y ventanas

que dan al homicidio,

enciende viejas lámparas

de esas que no queman

aceite sino sangre,

toma un largo cuchillo y se dedica

a afilarlo sin prisa en la penumbra

Francisco Amighetti Ruiz

Francisco «Paco» Amighetti Ruiz (San José, 1907–1998) fue un pintor, grabador y escritor costarricense, considerado uno de los artistas más influyentes del país en el siglo XX. Realizó más de 500 obras, principalmente grabados, y recibió reconocimientos nacionales e internacionales, incluyendo el Premio Nacional de Cultura Magón (1970) y el Premio Nacional Aquileo J. Echeverría en Libro (1990). Estudió muralismo en México en la Escuela La Esmeralda durante la década de 1940 y se destacó por dominar diversas técnicas plásticas. Su obra evolucionó con el tiempo, destacándose los murales de temática popular hacia finales de los años 40, reflejando la sociedad y cultura costarricense.

“Las voces amigas”

Cuando yo me vaya me llevaré el rumor de los sapos

el verso de la lluvia en los inviernos largos,

el canto de los grillos y la voz de los niños

caminarán conmigo sonándome en el pecho,

no importa adonde vaya;

en mesas, solitario debajo de las lámparas,

en los trenes que cruzan quejándose en la noche

o, en el exilio cerca de una ventana,

me sonará la música de las voces amigas

que arrullaron mi infancia, mi mocedad, mi vida.

No importa adonde vaya, ni las puertas que cruce,

y si mi viaje es corto o es eterno,

aún en otros mundos recordaré las voces,

las voces amigas.

Jorge Debravo

Jorge Debravo (Guayabo de Turrialba, 1938–1967) fue un poeta costarricense cuya obra refleja humanismo y compromiso social. Hijo de campesinos, desde joven trabajó para ayudar a su familia y compró su primer diccionario con el fruto de su trabajo, lo que marcó su educación autodidacta. Publicó sus primeros versos en El Turrialbeño y trabajó como inspector de la Caja del Seguro Social. Su poesía está impregnada de amor al prójimo y preocupación por la pobreza y el hambre. Falleció trágicamente a los 29 años en un accidente de tránsito justo después de matricularse en la universidad.

“Despedida”

El camino, despacio,

retrocede a nuestras espaldas.

Todos los árboles se han alejado

hacia el poniente.

Todo en la tierra

se aleja alguna vez.

La luna y el paisaje.

El amor y la vida.

El reloj, en mi muñeca,

dice que son las cinco de la tarde.

La hora de los adioses,

la hora en que la misma tarde

agita nubecillas en despedida.